Sunday, September 2, 2007

Marena, Pamela y las Cartas (Parte I)

(Marzo - 2000)
Ese día regrese -después de buscar academias pre universitarias- a mi casa y apenas estoy entrando suena el teléfono. Era Pamela una amiga que no había visto hacia varios años. Estaba hermosa como siempre, con ese pelo ensortijado oscuro, esa mirada de niña buena, la sonrisa en el rostro y esos hoyitos en las mejillas que te trasmiten una alegria casi contagiosa cuando sonríe.

Salía de la casa de una amiga, estaba camino a la suya cuando decidió llamar a mi casa desde el teléfono público de la esquina. Salí a recibirla y nos fuimos a conversar al parque cerca de mi casa.

Tres años atrás, un día cualquiera encontré entre mis libros y cuadernos de ingles una carta. Era de Marena y estaba dirigida hacia mi, hasta ese momento, nunca nadie me había escrito una carta de ningún tipo. En una primera impresión me pareció la carta mas hermosa que había leído en mi vida, después de un poco de reflexión y varias releídas me di cuenta que mi opinión era bastante subjetiva basado en el hecho que era la única carta que había recibido.

En esta me hablada de cuanto le gustaba, que a lo lejos y en el anonimato me contemplaba y se ilusionaba al verme, que quería conocerme pero no sabia como acercarse y hablarme, tenia miedo de ser rechazada y que yo no correspondiera a su afecto de manera proporcional.

Al comienzo pensé que era una broma de mal gusto a la cual no le preste mucha importancia, tenía unas amigas en el salon las cuales creía capaz de hacer una broma de esta magnitud. De esta manera pasaron los días y las cartas seguían llegando.

Poco a poco me fui ilusionando con su manera de narrar sus sentimientos y percepciones de las cosas. En cada carta me escribía un poco de su vida, que hacia, donde estudiaba, donde vivía, como era su familia, el origen de su nombre, la fecha de su cumpleaños y demás datos. Yo sentía que la conocía sin siquiera haberla visto y sentía (por sus palabras) que ella me conocía solo viéndome.

Pasamos casi un mes en este recibir constante de cartas, hasta que una ultima oportunidad dentro de la carta me envió un collar. Era un collar de cuero negro de donde colgaba un dije en forma de rostro sonriendo, era una placa redonda de metal con tres agujeros haciendo de ojos y boca. En esta carta me preguntaba si yo quería conocerla, ella no esperaba una carta por mi parte, si mi respuesta era positiva, o sea si yo quería conocerla, tenia que dejar ese collar en la maceta al costado de las escaleras antes de entrar a clase. De esa manera ella me enviaría una futura carta donde me daría mas indicaciones de como nos conoceríamos.

Yo no sabia si quería conocerla, por un lado sabia de la impresión que ella tenia de mi sin haberme hablado en su vida y temía que se decepcionara si me llegara a conocer bien. Así yo también tenia miedo de encontrarme con alguien diferente a la persona que escribía las cartas. Es decir, yo a través de sus cartas me había formado la imagen de una persona, le había dado rostro, cuerpo y expresiones. En mi mente Marena tenía el aspecto que yo me había creado en base a sus palabras. Es así que decidí no dejar el collar en la maceta.

Es día era el ultimo día de clases del ciclo y por ser Diciembre, la ultima clase del año. El mes siguiente mi horario iba a cambiar ya que en verano solía estudiar en las mañanas y no en las tardes. Cuando estaba despidiéndome de mis amigos antes de salir, se acerca una chica que ante mis ojos era una chica preciosa con mirada dulce y sonrisa angelical. Se presento, me dijo que se llamaba Pamela y que era amiga de Marena. Me dijo que su amiga se sentía mal por mi negativa de no querer conocerla, así que ella se ofreció a hablar conmigo para ayudarla e intentar cambiar mi parecer.

Le dije para salir de ahí e ir a conversar a un lugar mas tranquilo, así que caminamos un par de cuadras hasta el parque en queda cerca a mi casa. La conversación sobre Marena solo duro unos 10 minutos, el resto de la tarde hablamos sobre nosotros. Ella me contó sobre su vida, que hacia, donde estudiaba y demás datos que de alguna manera concordaban mucho con los de Marena, me contó sobre sus gusto por la buena lectura y como le fascinaba escribir.

Desde ese momento me enamore de ella, los siguiente días nos vimos para seguir conversando y el tema de Marena salio de nuevo a flote. En esos días no dejo de mencionarla en ningún momento. Yo buscaba una conversación sobre nosotros pero ella no dejaba de incluir a su amiga. Yo por el solo hecho de salir con Pamela no me importaba pasarme toda la tarde hablando de su amiga.

La última vez que vi a Pamela fue el día de navidad, ella llego a mi casa y me dijo para ir a caminar cerca, quería llevarme a la casa de Marena para saludarla. Caminamos bastante y llegamos a una urbanización a varias cuadras de mi casa (la cual hoy en día no me acuerdo cual es ni como llegar). Me dejo esperando en el patio, afuera de un edificio, mientras ella entraba a hablar con su amiga. Después de varios minutos de espera Pamela bajo sola y me dijo para irnos de ahí. Ya era tarde, estaba por oscurecer y teníamos que regresar a nuestras casas. Nos despedimos y fue la ultima vez que supe de ella. Nunca más me llamo y yo tampoco la busque.

Pasaron 3 meses y la volví a encontrar en la academia. Nos vimos y nos saludamos como si fuéramos dos amigos de toda la vida que no se habían visto en años. Me acuerdo que les causaba muchos celos a mis demás amigas, cosa que no me importaba. Era marzo del 98, ella estaba en 5to de secundaria y ese era el último ciclo que iba a estudiar ingles ya que iba a comenzar a estudiar en la pre para ingresar a la universidad. En ese mes conocí a su hermana menor, se llamaba Joselyn (12) (en verdad no estoy seguro como se escribe), era una niña en ese entonces que también estudiaba en la academia. Durante ese mes nos vimos poco tiempo y casi nunca a solas. Cuando nos despedimos quedamos en buscarnos pero fue algo que nunca prospero, nuevamente no la volví a ver en mucho tiempo.

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